Ahora que no te veo, que estas aparte
pienso estrategias para tocarte
como quien piensa en un golpe magistral
sin hueco para que algo pueda fallar
Pienso tres mil maneras para acercarme
buscar tu oido y susurrarte...
pero muy poco a poco empiezo a notar
algo por mis adentros empieza a ir mal
Mis piernas van temblando
y me voy acercando
muerto de miedo.
Ahora que no te veo, que estás aparte
pienso estrategias para besarte:
me tomo un momento para pensar
la forma de conservar la dignidad
Una puerta trasera que me permita,
si hay un problema, que haya una huída
Ya no tengo tan claro que sea un buen plan
si toda la estrategia es no naufragar
Mis piernas van temblando
y me voy acercando
muerto de miedo.
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domingo, 24 de julio de 2011
Golpe Magistral - Letra (2)
Golpe Magistral (Escúchala aquí) Tiene una nueva estrofa:
lunes, 18 de julio de 2011
¡Premio! - Letra
Es un premio si me miras y te ríes,
y esa cara de "qué tonto", es un premio.
Es un premio un labio tuyo en mi nuca,
una mano en mi cintura,
un centímetro de ti.
Es un premio, y otra vuelta a las andadas,
el peor de tus castigos, es un premio.
Es un premio cuando entras en mi cama
y se dobla mi almohada
y me caigo hacia ti.
Hay un mundo en la palma de tu mano.
Cada diente de tu boca es un mundo.
Un mundo es cada centímetro que tocas:
mi epidermis se alborota
y me pide más de ti.
Hay un mundo en cada pliegue, en cada corva,
cada vello en cada poro es un mundo.
Es un mundo cada duda que te acecha,
cada solución propuesta,
cada no y cada sí.
Mientras tanto, paseamos por la playa
agarrados por el hombro, entre tanto
nos dejamos cubrir ambos por el agua
convertidos en estatuas
dejando al tiempo ir.
martes, 12 de julio de 2011
Mil Palabras - Letra
Cuando te pica el bicho, te vuelves imbécil. Hay quien lo llama amor, pero técnicamente es SPCR, o Síndrome de la Pérdida del Contacto con la Realidad. Esto es: imbécil.
En una recaída, estando bajo los efectos de los narcóticos endógenos, hice una lista de las cosas que no me importaría perder, o no ganar, por estar contigo. Lo que decía: imbécil.
En una recaída, estando bajo los efectos de los narcóticos endógenos, hice una lista de las cosas que no me importaría perder, o no ganar, por estar contigo. Lo que decía: imbécil.
Ni mil palabras, ni mil estrofas de versos,
ni mil rios de tinta, ni las drogas en exceso,
ni la bebida, ni mil millones de euros
ni tu sonrisa, ni las noches sin sueño.
Ni esperarte, ni la esperanza perdida,
ni no encontrarte, ni no encontrar la salida,
ni olvidarme de que eres sólo una amiga
y proponerte las cosas más prohibidas.
Ni la comida, ni una noche de fiesta,
ni los amigos, ni la velada perfecta,
ni la maría, ni pasar pensando en tí
la noche en vela
Ni media hora, ni una semana entera,
ni mi montón de fobias, ni otra coctelera,
ni un segundo de gloria, interminable espera:
temblando mi rodilla rozándote la pierna.
Ni mi miedo a tocarte para que no te esfumes,
mi miedo a hablarte, porque si me oyes me huyes,
el terror a besarte, porque así no me quemo
y repetir llorando: "El viernes que viene nos vemos"
Ni la comida...
domingo, 10 de julio de 2011
Londres
Casi siempre se cumple que uno no se pone a escribir "como quien hace los deberes". A menudo las músicas o las historias te abordan por su cuenta, y es responsabilidad de quien las escribirá estar atento a lo que dicen y canalizarlo. Londres fue un buen ejemplo de esto.
Aquel día me dije: "vamos a escribir", y me senté delante del ordenador, guitarra en el regazo, bic cristal en mano y probablemente en calzoncillos. Dí montones de vueltas, pensé mucho, me acosté en el suelo y si no grité fue porque se hacía demasiado tarde. Y venga a fumar. Las dos... las tres...
A las cuatro, la cerveza ya había cumplido su ciclo vital, y fui a darle explicaciones. Al volver a la habitación, estaba llena del humo de un paquete entero de tabaco. Me dije: "esta habitación parece Londres, con esta niebla"...
Estoy particularmente orgulloso del efecto de esos versos sueltos, que son a la vez último de la estrofa anterior y primero de la siguiente.
Aquel día me dije: "vamos a escribir", y me senté delante del ordenador, guitarra en el regazo, bic cristal en mano y probablemente en calzoncillos. Dí montones de vueltas, pensé mucho, me acosté en el suelo y si no grité fue porque se hacía demasiado tarde. Y venga a fumar. Las dos... las tres...
A las cuatro, la cerveza ya había cumplido su ciclo vital, y fui a darle explicaciones. Al volver a la habitación, estaba llena del humo de un paquete entero de tabaco. Me dije: "esta habitación parece Londres, con esta niebla"...
La habitación parece Londres
y tus besos Estambul:
son la frontera entre el orden
y lo que eres tú
cuando te acercas
me convierto en Venecia,
sumergido bajo el mar;
si te fijas, se aprecia
mi sangre brotar
por mis venas
corre el mismo fluido
que por el río Sena.
Hace mucho más frío
que en invierno en Viena.
Hace mucho más frío
que el frío que hace
cuando te espero y no llegas.
La habitación parece Londres,
tus pechos, favelas de Brasil
tan lejanas que es más fácil
entrar que salir
de tu cuerpo
que no es más que un pequeño mapa
de la ciudad de Marrakech
en la que si no me acompañas
me voy a perder
por tu cuerpo
corre el mismo fluído...
Estoy particularmente orgulloso del efecto de esos versos sueltos, que son a la vez último de la estrofa anterior y primero de la siguiente.
martes, 5 de julio de 2011
Volátil - Letra
Volátil habla de pérdidas. Pero no de todas las pérdidas, sino de las evaporaciones, de los derrepentes que te da la vida. Sobre todo, habla de Gaspar, y de su falta.
Tengo muy al día esto de las pérdidas...
Tengo muy al día esto de las pérdidas...
Volátil,
todo lo que tengo es volátil:
todo lo que tengo es fluido
cerca del punto de ebullición.
Volátil,
todo lo que tengo es volátil:
todo lo que tengo, sacudido,
se transforma espontáneamente en vapor
Es ese sonido que me trastorna,
es esa invasión auricular;
ese, tu cuerpo que me abandona,
el mundo a punto de estallar
La cama que contigo se desborda,
el hueco que dejas en el colchón
es otra excusa, es otra estrofa,
es otro motivo, otra canción...
Volátil,
todo lo que tocas es volátil:
todo lo que tocas ha sido mío
porque todo lo que tocas es canción.
Volátil,
todo lo que tocas es volátil,
y entre tanto átomo vacío
todo lo que hay es canción.
Es ese sabor que me trastorna
es esa invasión del paladar;
ese, tu cuerpo que me abandona:
magma a punto de estallar
La cama que contigo se desborda,
el hueco que dejas en el colchón
es otra excusa, es otra estrofa,
es otro motivo, otra canción...
jueves, 30 de junio de 2011
Golpe Magistral
Ese momento en que estás en la discoteca, que ya no son horas de estar, y estás intentando ligar. Y vas al baño y, tocándotela, piensas: "Lo voy a hacer así y así". Aunque luego... te cagas.
Ahora que no te veo,
que estás aparte,
pienso estrategias
para tocarte
Como quien piensa en
un golpe magistral
sin hueco para que
algo pueda fallar.
Pienso tres mil maneras
para acercarme
buscar tu oído
y susurrarte...
pero muy poco a poco
empiezo a notar
algo en mis adentros
empieza a ir mal:
mis piernas van temblando
y me voy acercando
muerto de miedo.
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